GRETE STERN

Grete Stern / Sueño nº 45. Sin título, de la serie Los Sueños, Buenos Aires, 1949

Sueño nº 45. Sin título, de la serie Los Sueños, Buenos Aires, 1949
Gelatina de plata sobre papel, copia realizada por Ricardo Sanguinetti en 1996, 30,4 x 23,8 cm

 

Grete Stern (Elberfeld, Alemania, 1904-Buenos Aires, Argentina, 1999)

La publicidad fue el primer campo de acción de la fotógrafa Grete Stern en el Berlín de los años 30. Junto a Ellen Auerbach fundó un estudio publicitario donde diseñaban sus productos atendiendo a los principios de la Nueva Objetividad difundidos por la Bauhaus y cuya esencia defendía la idea de la neue frau, una nueva mujer libre de prejuicios morales y capaz de asumir responsabilidades laborales y liderazgo social.

Tras el ascenso de Hitler al poder en 1933, se vio obligada a huir de Alemania y terminó viviendo en Argentina, país donde permanecería hasta su muerte. Casada con Horacio Coppola, se introdujo con rapidez en el círculo de intelectuales argentinos surgido alrededor de la revista Sur y de Victoria Ocampo, una feminista de ideología liberal enemiga de Perón. Desde 1948 hasta 1951, Stern actuó como ilustradora de la sección “El psicoanálisis te ayudará” de la revista Idilio (Editorial Abril), donde se invitaba a las lectoras a enviar sus sueños con la promesa de psicoanalizarlos. La columna la firmó Richard Rest, pseudónimo que ocultó la colaboración entre Enrique Butelman y Gino Germani.

Grete Stern realizó para Idilio 150 interpretaciones visuales de sueños en forma de fotomontajes que tuvieron como hilo conductor a la mujer de clase media y como trama al conflicto y los traumas emanados de su relación con la sociedad patriarcal propia del régimen peronista. Stern los componía utilizando pequeñas maquetas que armaba a modo de escenarios teatrales, jugando con la colocación de figuras, fondos, luces y sombras, que después fotografiaba. Las imágenes para fondos y detalles procedían de su archivo personal o de fotografías de Horacio Coppola. Asimismo, usó como protagonistas de sus fotomontajes a personas de su entorno, especialmente a su hija Silvia y su empleada, Etelvina del Carmen Alaniz “Cacho”, quienes posaron pacientemente para ella. Desgraciadamente, la revista Idilio no conservó ninguno de los fotomontajes originales. Los 46 sueños que se conservan son los que Stern guardó en su archivo y que reprodujo para las diversas exposiciones celebradas a partir de 1956.

Con motivo de una monográfica que el IVAM dedicó a la artista en 1996, Silvia, la hija de Stern y Coppola, donó la serie Sueños al museo para que formase parte de su colección permanente.

María Jesús Folch
Conservadora

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