Matriz N004 - Alicante

Matriz N004 – Alicante

Viernes 26 de marzo, de 16:30 a 20:00h, en el IVAMLab 1.

26 Marzo 2021

Inscripción PREVIA

El proyecto ‘Industria / Matrices, tramas y sonidos’, realizado por Lorenzo Sandoval y Tono Vizcaíno para el IVAM, propone una nueva actividad: la Matriz N004-Alicante.

En Alicante, el relato oficial ha prestado poca o nula atención al patrimonio industrial. La proyección turística de sol y playa ha copado el imaginario local, relegando a un segundo plano aquellas realidades que no encajan con esa imagen idealizada. Sin embargo, distintas instituciones, colectivos y personas a título individual luchan porque la memoria industrial no acabe completamente olvidada.

En este encuentro proponemos hablar reflexionar sobre el patrimonio industrial alicantino desde el activismo ciudadano, las prácticas artísticas, la archivística y la musicología. El acto tendrá lugar el viernes 26 de marzo, de 16:30 a 20:00h, en el IVAMLab 1.

Inscripción previa obligatoria (aforo limitado a 20 personas) en ivam@consultaentradas.com o 976004973 (de lunes a sábado de 9-20h.).

La sesión se estructurará en dos partes:
● Intervenciones:
Ellas, las cigarreras. Teresa Lanceta.
El Archivo de la Democracia. La recuperación de la memoria histórica. Beatriz Bustos.
La Fábrica de Tabacos de Alicante como principio y ¿final? de un barrio popular. Relaciones del tejido asociativo con la desindustrialización del barrio de Carolinas en Alicante. Vicent Oncina.
El cancionero industrial: el gran olvidado. Josep Vicent Frechina.

● Diálogo entre los participantes (abierto al público).

 

Participantes y resúmenes de las intervenciones

Teresa Lanceta Aragonés es doctorada en Arte. Trabaja el tejido, la escritura y el vídeo, entre los que destaca un extenso trabajo documental sobre las mujeres en la fábrica de tabacos de Alicante. Entre sus exposiciones individuales destacan La alfombra roja (1989), Tejidos marroquíes. Teresa Lanceta (2000) en el MNCARS y en la Villa des Arts, Casablanca, Adiós al rombo en La Casa Encendida y Azkuna Zentroa, El paso del Ebro y La alfombra española del siglo XV, en la Galería Espacio Mínimo, Madrid.

Ha participado colectivamente en How to (…) things that don’t exist, 31ª Bienal de Sâo Paulo, VIVA ARTE VIVA, 57ª Bienal de Venecia, en El contrato, La Alhóndiga de Bilbao, La Réplica Infiel, en el CA2M, ¿ornamento=delito? Bombas Gens, Aplicación Murillo, Sevilla o Te toca a ti, en el EACC.

Ellas, las cigarreras. Las mujeres tenían acceso solamente a determinados trabajos temporales, como las labores agrícolas, y mal pagados y con pocos derechos, como el servicio doméstico, en el que estaban sometidas a la arbitrariedad de los “señores” y a una paga mínima, mientras que en la fábrica, el salario estaba asegurado, aunque fuera exiguo, lo que empujaba a los hombres a buscar algo mejor; pero, a ellas, les garantizaba una estabilidad satisfactoria.

No obstante, la enorme fidelidad de las cigarreras a la fábrica se debía al entendimiento que, desde un principio, hubo entre la empresa y las mujeres. Se estableció un consenso tácito que lograba compatibilizar, en la medida de lo posible, los intereses de ambas partes, buscando que las necesidades familiares de las trabajadoras fueran atendidas sin perjudicar las ganancias de la empresa.

Beatriz Bustos Mendoza es licenciada en Historia por la Universidad de Alicante. Ha cursado el Programa de Doctorado Sociedad y Estado en España (siglos XIV-XX). Entre sus publicaciones se encuentran Mujeres y movilización vecinal del barrio Virgen del Remedio de Alicante (1975-1982) (Centro de Estudios de la Mujer de la UA) y la edición crítica Diarios de la Guerra Civil (1936-1939) Eliseo Gómez Serrano (Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la UA), junto con Francisco Moreno.

Desde 2004 es Especialista Técnico en el Archivo de la Democracia, uno de los fondos documentales del Archivo General de la UA. Además de las tareas propias de un archivo, también participa en las actividades didácticas que se organizan, como las visitas del alumnado, preparando las muestras documentales, y la presentación de la página web.

El Archivo de la Democracia. La recuperación de la memoria histórica. El Archivo de la Democracia es una iniciativa del Vicerrectorado de Cultura, Deporte y Lenguas de la Universidad de Alicante que comenzó su actividad en el año 2004. El objetivo de la entidad es doble: de un lado, asegurar la conservación de la memoria documental de la transición democrática y de la consolidación de la democracia en la Comunidad Valenciana y facilitar a la ciudadanía el acceso; de otro lado, estimular el conocimiento de nuestra historia a través de acciones divulgativas de todo tipo y publicaciones, contribuyendo al fortalecimiento de la memoria colectiva cívica y democrática.

Para esta comunicación, centrará su atención en los fondos documentales relacionados con el patrimonio industrial alicantino, a partir de los movimientos sociales, concretamente el movimiento obrero y asambleario de la década de los años setenta

Vicent Oncina i Climent es Ingeniero Técnico Agrícola de formación y «vecino» por convicción y no sólo por padrón. Compagina su participación en el tejido asociativo del barrio entre la asociación de vecinos, el huerto comunitario y el Sindicat de llogaters, entre otros. Ligado desde hace años a luchas y proyectos en el ámbito de Carolinas, se ha centrado en los últimos tiempos en analizar los efectos de la transformación de la Fábrica de Tabacos y la reivindicación de la importancia de la participación del vecindario en la toma de decisiones sobre los usos del espacio.

La Fábrica de Tabacos de Alicante como principio y ¿final? de un barrio popular. Relaciones del tejido asociativo con la desindustrialización del barrio de Carolinas en Alicante. El origen de la trama urbana del barrio de Carolinas se remonta a finales del siglo XIX, con la ampliación de las instalaciones de la Fábrica de Tabacos. Allí permanece la actividad industrial más de un siglo, configurando la idiosincrasia local hasta los inicios del actual siglo XXI.

En 2002 se trasladó la fábrica en el polígono industrial Les Talaies, quedando todo el conjunto fabril huérfano de actividad y oculto, por el muro que la rodea, a las miradas de las vecinas, poco a poco desvanecido de sus pensamientos, condenado en un limbo de ostracismo durante una década. En 2010 se rehabilitó el viejo edificio, bautizado para la ocasión como «Las Cigarreras», para ser utilizado como espacio cultural. Desde entonces, en su interior se organizan exposiciones, conciertos y actos culturales, mientras en el exterior, la crisis provocada por la burbuja inmobiliaria asola y despuebla un barrio de clase trabajadora.

La situación del barrio favorece que sea objetivo, el año 2014, de los fondos de ayudas europeas EDUSI, con un proyecto que tiene como epicentro la rehabilitación de «Las Cigarreras» y su entorno. Así es como se inicia un proceso de gentrificación bajo el pretexto de combatir la degradación, a la vez que el vecindario se ha organizado para detener sus efectos y reclama el uso y la participación en las infraestructuras y su futuro para suplir la histórica carencia dotacional.

Josep Vicent Frechina dirige la revista semestral de música y cultura popular Caramella y ha publicado, entre otros, los libros La Cançó en valencià. Dels repertoris tradicionals als gèneres moderns (Acadèmia Valenciana de la Llengua, 2011); Pensar en vers. La cançó improvisada als països de la Mediterrània (Els llibres de Caramella, 2014); El cant de la terra. Pep Gimeno Botifarra (Bromera, 2016), amb Joan Olivares i Bressolant. El llibre de les cançons de bressol (Andana Editorial, 2016), Premi de la Crítica 2018 de l’Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana.

Colabora en diferentes medios de comunicación y es el secretario del jurado de los Premis Ovidi a la Música en Valencià desde su creación.
Es presidente de la Federació d’Instituts d’Estudis Comarcals del País Valencià. El 2017 fue reconocido con el premio Recercat.

El cancionero industrial: el gran olvidado. El estudio de las tradiciones populares arrastra, como una pesada losa, sus prejuicios fundacionales, hijos de la ideología romántica que los propició. El Romanticismo construyó un imaginario idílico del mundo rural y, en contraposición, una visión hostil, gris, profundamente negativa, de las ciudades industriales. Por esta razón el cancionero industrial, el repertorio de canciones que se cantaban haciendo el trabajo en la fábrica, en los desplazamientos a pie y en grupo del domicilio al trabajo y en las ocasiones festivas que reunían trabajadoras y trabajadores, es el gran olvidado en los trabajos sobre el folclore musical valenciano. Y es una lástima porque las recopilaciones que hemos podido componer de aquellos repertorios nos muestran una imagen diáfana de las condiciones de trabajo, las relaciones sociales, los procesos de auto-representación y las aspiraciones y frustraciones de los hombres y mujeres que las cantaban: un reflejo de una época muy a menudo más ilustrativo y significativo que los que nos proporciona la documentación histórica.

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