LA SOLIDEZ DEL TIEMPO - ARTE ORIENTAL DE CAI XIAO SONG

Caiz
04 Mar - 02 May 2010
Nacido en 1964, Cai Xiao Song pertenece a la generación posterior a la Revolución Cultural. China abre sus puertas a Occidente en los años setenta, cuando Xiao Song es un adolescente de doce años. Entre 1987 y 1991 realiza sus estudios de arte en la universidad de Bellas Artes de Shanghai. Allí recibe una educación artística restringida a la pintura tradicional china y a la pintura académica europea del siglo XIX. A pesar de ello, desde su graduación en 1991 y durante los once años posteriores hasta 2002, Xiao Song persigue otros objetivos que quedan reflejados en sus obras. Podemos distinguir tres grupos.

Un primer grupo obras, conformado por pinturas al óleo y acrílico, son retratos distorsionados, casi irreconocibles, de Mao que tanto Xiao Song como otros tantos pintores de su generación realizaron para satisfacer la demanda del mercado occidental. Un segundo grupo está integrado también por pinturas de caballete compuestas únicamente por texto puro, por palabras en chino e Inglés. Xiao Song piensa que las palabras son los medios de expresión más directos que existen. Elige palabras comunes y a través de ellas y sus asociaciones expresa su punto de vista sobre la sociedad y la política del momento. Pero, sin embargo, pronto siente que este método de pintura tradicional es muy limitado en posibilidades visuales. Así inicia un nuevo camino basado en objetos encontrados que saca de contexto y carga de simbología. Xiao Song presenta una obra en una exposición en la que 25 artistas trabajan sobre la idea de un “banco”. En ella asimila el significado de la palabra "banco" en inglés británico (posición de los miembros en el parlamento) con el significado simbólico de un banco o una silla en chino "Wei Zi" (cargo), pintando sobre él las cinco estrellas del Pentágono sobre la bandera nacional china. Con ello quiere simbolizar a su nación bajo el liderazgo del Partido Comunista Chino.

El punto de inflexión para Xiao Song llega en 1998. Decide completar sus estudios durante un año en Francia. Una vez llega a París cambia de planes y pasa diez meses viajando por Europa. Tras su regreso a China deja de producir todo tipo de arte y se dedica con intensidad a la caligrafía. Su objetivo es la reflexión. Para Xiao Song, China no debería convertirse en otra Europa occidental, debe convertirse en una nueva China, recobrar su carácter propio. Por esta razón en el año 2002 decide trabajar y producir la tradicional pintura de montaña y agua “Shan Shui”. Su objetivo es transformarla y convertirla en un nuevo símbolo para China, pero desde la utilización de los medios ancestrales y tradicionales. Dentro de ese contexto se encuentra su trabajo actual, de hecho hay dos pinturas “Shan Shui” en la muestra.

La exposición está compuesta por un conjunto de seis obras que Xiao Song llama “Stones”, dos pinturas tradicionales chinas de montaña y agua (Shan Shui), una instalación de caligrafía titulada “Década”, otra conformada por ocho “stones” cuya combinación forma el Mapa de China y, por último, una contribución especial a esta exposición: el mapa de España y el murciélago símbolo de la tradición e historia valenciana.

“Decada” es una instalación que recoge diez años de la caligrafía de Cai Xiao Song en un espacio de 5 x 6 metros y que consta de 100 piezas. En la instalación, cada carácter chino tiene su propia forma y significado, aunque, genera uno nuevo cuando se alía con los demás que le rodean. Es como si habláramos de nuestras vidas, de cada una de nuestras vivencias y sus interconexiones. El artista utiliza estas disposiciones aleatorias para reflejar la incertidumbre y lo desconocido del mundo, para mostrarnos su relación con el arte durante toda una década. Sin embargo, el espectador también puede establecer sus propias conexiones. Es como si se detuviese el tiempo para dar paso a la reflexión. Según palabras de Consuelo Císcar, las instalaciones caligráficas de Xiao Song se apropian de una lírica armoniosa y una creatividad, colmada de belleza, tradición y modernidad. Esa herencia milenaria, ubicada en el presente histórico global, nos lleva a descubrir como la artesanía y el arte conceptual sintonizan de una manera tan precisa.

Cada una de sus “Stones” está integrada por dos piezas de metacrilato, entre las que se introduce un trozo de seda con piedras pintadas en él a base de tinta china y agua. Estos dos elementos aparentemente opuestos -seda y piedra-, son hábilmente vinculados a través de pares de contrastes: la suavidad frente a la dureza, las líneas frente a las curvas, la ligereza frente a la pesadez, y el trabajo humano frente a la creación natural. Cai Xiao Song trata de formar vínculos de interdependencia entre elementos que utiliza y a su vez entre las diferentes piezas individuales producidas y al hacerlo crea una especie de collage. De este modo también opone el medio ancestral de la pintura china al medio contemporáneo occidental creado por Braque y Picasso, el collage. Por otra parte, la simplicidad y sutileza de la transparencia nos da a conocer lo que siempre será estático y permanente, independiente del paso del tiempo. Dentro de esa línea, ocho de esas piezas se combinan para formar el mapa de China. Tanto las piedras como la seda son elementos propiamente chinos y con ellos pretende definir a China como una nación de arte. Mientras la atención del mundo entero se centra en el poder político y financiero de China, Cai Xiao Song sugiere la percepción de China como un mapa de arte.

En el arte Cai Xiao Song encontramos un punto de encuentro entre las culturas de oriente y occidente. Ambas aparecen definidas por lo que son, sin interferencias, conservando sus propias señas de identidad. Xiao Song a través de la reinterpretación, convierte los tesoros de la técnica del arte tradicional en símbolos de una nueva visión de la cultura china.